Alcalá del Júcar
Amores,
Después de casi dos años intentando cuadrar horarios, trabajos, y estudios….. Hemos conseguido irnos unos dÃas Alcalá del Júcar, considerada uno de los municipios más bonitos de España, se encuentra al suroeste de la penÃnsula Ibérica en la provincia de Albacete y está declarada conjunto histórico artÃstico desde 1982.
Ya que tenÃamos poco tiempo y querÃamos aprovechar al máximo, decidimos contratar una serie de actividades en Turia multiaventura, la cual nos propuso un montón de actividades, algunas de agua otras de humor otras para relajarse…. Para que dijéramos lo que más nos interesara.
La oferta que cogimos incluÃa una cena con espectáculo, las actividades, y el alojamiento; aunque el apartamento era grande, hacÃa mucho frÃo incluso con la calefacción.
Y mira si estábamos heladas que llegamos a comprarnos camisetas interiores (de las de la abuela), en el mercadillo que estaban haciendo, por suerte terminó saliendo el sol y podemos hacer todo lo que habÃamos planteado.
Cómo os he dicho, fue un viaje express y con un horario ajustado, asà que nada más llegar y descargar, nos dirigimos a la primera actividad que era un spa, el cual tenÃa, una piscina con diferentes tipos de cascadas para la espalda y el cuello, sauna, baño turco, jacuzzi e incluso habia tumbonas,dentro de la piscina para poder tener todos los puntos de presión correctas, con los chorritos del agua. La única pega que le pondrÃa a esta primera piscina serÃa la temperatura del agua.
Sin embargo el baño turco y la sauna fueron geniales. Tras el tiempo de relax estuvimos en una sesión de belleza con limpieza de rostro, además de probar algunos productos como cremas hidratantes, contornos de ojos,bases coloretes rÃmel….
Después nos fuimos a la cena con espectáculo, y a pesar de que lo habÃamos contratado, no sabÃamos bien cual iba a ser la dinámica de la noche, y en verdad fue muy bien, la anfitriona nos hizo reÃr, bailar, la comida estaba muy buena, y entre eso y el el hambre que tenÃamos, esta duró más bien poco en el plato. De ahà pasamos al local de al lado donde seguimos un ratÃn más.
Para el segundo dÃa, tenÃamos 2 actividades por una lado el humor amarillo, por otro una yincana; y entre las que se perdieron en el laberinto, los disfraces de sumo, o las que no saben ir en bici, e intentar ir en un triciclo, fue una mañana bastante cómica con muchas risas y algunos raspones.
Y ya que terminamos pronto las actividades decidimos visitar el pueblo, allà descubrimos, que ese finde habÃa un mercado medieval, asà que, recorrimos las calles de este maravilloso pueblo en vueltos de tenderetes, artesanÃas ,musica… Teniendo de fondo el castillo mientras aprovechábamos para comprar algún recuerdo y encontrar un sitio lindo donde cenar.
durante todo el paseo que estuvimos haciendo ,la gente nos atendió de forma maravillosa, exceptuando a la señora del punto de información que lo más bonito que nos dijo fue que nos diéramos un paseo, cuando le preguntamos por el restaurante el mirador(que era en el que habÃamos decidido cenar).
Este restaurante tiene un alto número de reservas, sin embargo conseguimos una mesa para esa noche contra el pronóstico de la señora del punto de información.
A mediodÃa comimos en el restaurante vistas del rÃo, que nos lo recomendó uno de los chicos de la noche anterior, el restaurante era muy grande y al igual que el nombre de este se podÃa ver desde todo el lugar el rÃo, lo más curioso era el árbol que habÃa en medio del restaurante plantado.
En cuanto al servicio fue muy bueno el camarero que nos atendió, nos trató muy bien, en cuanto a la comida probamos varios platos de la carta y a pesar de no tener pegas con ningún plato a mà el que me triunfo fue la carrillera llega Pacho manchego de primeros y de postres no sabrÃa decirte cuál estaba mejor.
Después de la comida nos fuimos, a las últimas actividades del dÃa primero paintball, armadad con uniforme protectores y máscaras jugamos a robar la bandera,tiro al blanco, guerra de equipos..en los que terminamos con morados con varios morados(las pelotitas duelen más de los que parece) una buena descarga de adrenalina, fotos chulÃsimas y unas cuantas risas.

Y después dimos un paseo a caballo, curiosamente mi compañera de viaje se llamaba Sira y créanme que me tuvo mucha paciencia, pues fue la primera vez estaba tan cerca de un caballo en mi vida , asà que la mezcla de nervios (quieras que no son bichos muy altos ) e ilusión no me la quitan nadie .
Y seguramente muchos dirán que ¡¿Cómo puedes usar un ser vivo para un espectáculo?!, lo que muchos no sabéis es que mucho de las caballos de esa cuadra,ya no eran útiles para sus dueños originales, e incluso habÃa un par de ellos que llegaron totalmente desnutridos y con el pelaje fatal, por qué no los estaban cuidando.

Además la guÃa,que lleva años trabajando con los caballos,tenÃa muy controlada la alimentación,la ruta,e incluso el número de paseos diarios y como se comportaban los caballos con nosotras, asà que los disfrute mucho y el paseo fue genial.
Tras el paseo y arreglarnos un poquito, nos fuimos a cenar al restaurante el mirador, el sitio era muy bonito y se podÃa ver todo el pueblo con la luces de los faroles encendidas;dentro del restaurante el ambiente era tranquilo con música de fondo envolvente en la entrada .
En cuanto a la comida probamos y siguiendo el orden lógico empezamos por las gravas y las croquetas de cocido, ambos platos excelentes y como siempre deliciosos ya que con estos entrantes siempre se aciertan, en cuanto a los primeros elegimos los huevos rotos trufados con jamón ibérico, un plato muy potente para abrir bocado.
Y el pulpo crujiente con alioli de cilantro, igualmente delicioso con el interior del pulpo jugoso y una incorporación sorprendente fue el alioli de cilantro está más bueno de lo que en principio pensábamos que estarÃa.
Para los segundos pedimos el plato de entrecot de ternera, una carne muy hecha por el centro sin quedar con el aspecto de estar sobrecocido en el exterior y de excelente sabor.
Para los postres nos decantamos por la torrija, una versión diferente de la que estamos acostumbrados, ya que en vez de estar frito el estaba caramelizado con la novedad interesante y que seguramente vamos a intentar hacer en casa.
En cuanto al servicio no pudo ser mejor, el camarero asignado nos trató súper bien e incluso pudo hacernos algunas fotitos.
La verdad es que fue una gran recomendación y una cena inmejorable para despedirnos del pueblo antes de volver a casa al dÃa siguiente
En definitiva, Alcalá del Júcar ha sido uno de los municipios de España, en los que disfruté de un fin de semana increÃble y que de seguro será el destino de otro viaje, asà que si te gusta este contenido no olvides seguirme en @sirablue , para más info.
Un beso Sira






