Gastronomía, Restaurantes

Vera

!Buen día Amores¡

Después de pasar literalmente cinco años sin vernos, este viernes pasado pude reencontrarme con una de mis amigas del instituto, además tuve la oportunidad de cenar en Vera un restaurante cerca de la puerta del Mar en Valencia.

El restaurante de comida mediterránea fusionada con la latina,más concretamente la ecuatoriana, ofrece varias opciones de menú: el ejecutivo por 18 euros,bel de parejas por 25 y el de piedra por 30.

Nosotras nos decantamos por el menú ejecutivo, en el que entraba un primero un segundo y una bebida además del postre, el café y el chupito iban aparte.

Primeros

Para los primeros elegimos los patacones con guacamole y, los huevos rotos con queso y patatas

Siendo el plato de los patacones uno de los mejores he probado, estaban super crujientes y se deshacían en la boca, además el guacamole estaba delicioso, sin la cebolla que algunos se empeñan en hacer; sin embargo los huevos rotos les faltaba algo de sabor tal vez con un poco más de sal y de pimienta hubieran estado mejor

Segundos

En el segundo pedimos de pollo con salsa de setas un plato bastante seguro para que esté bueno y que salga bien , sin embargo debes controlar mucho los tiempos de coción del pollo ,ya que te puedes ir a los extermos con mucha facilidad; o que este seco o que se quede demasiado poco hecho, en este caso la cocion del pollo estaba perfecta ,en su punto dorado por fuera y jugosa por dentro.

otra de las cosas que debes controlar es la salsa de setas ya que tiene un sabor bastante delicado y si no se equilibra bien el sabor prácticamente desaparece, como fue en el caso ya que en mi opinión a la salsa de setas le faltaron las setas o les sobraba nata, ya que en la salsa solo puede notar el sabor de la nata y poco más por otro lado la carne estaba en su punto cocida pero no seca.

Postres y chupitos

En los postres obviamente probamos la tarta de kinder bueno , que no solo tenía una buena presentación sino que también tenía un sabor espectacular; que fue acompañada por un chupito de el licor de sake con canela y a pesar de que fue la primera vez que lo probé la verdad es que estaba muy bueno, no llevaba una alto contenido de alcohol y la llevar un toque de canela me recordó al postre de arroz con leche, que tomaba de pequeña.

Servicio

el restaurante tiene un a pequeña terraza en el exterior, pero como hacia mal tiempo decidimos, quedarnos con una mesa en el interior, el cual tenía un ambiente tranquilo con algo de música ambiente, esto permitía tener una conversación sin tener que dejarte la garganta en el intento, y poder poner nos al día después de tanto tiempo.

A pesar de que algunos platos tardaron algo más de tiempo en salir , los camareros fueron simpáticos,se disculparon por la demos y respondieron muy amables a nuestras preguntas, sobre todo las relacionadas con el vino ,ya que yo no tengo idea de vinos.

🤔Creo que me tocará hacer alguna cata en el futuro, para aprender,sin embargo si queréis ir a un restaurante diferente al de siempre por un buen precio-calidad ,os recomiendo el restaurante Vera.

Un beso Sira.

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Saona
Gastronomía, Restaurantes

SAONA

!Buenos días. Amores¡

Hace unas semanas, comí en uno de los restaurantes favoritos de valencianos, barceloneses y madrileños. El Saona, un establecimiento que acerca y experimenta con la cocina mediterránea, ofreciéndote una nueva experiencia culinaria, a veces acertada y otras no tanto.


Como las patatas Saona con salsa de queso, o el humus con berenjena y miel, que fueron unos entrantes acertadísimos; y es que la delicada y a la vez sabrosa combinación de dulce y salado hicieron de estos unos de los mejores platos que he comido en bastante tiempo.


Sin embargo, los falsos niquiris rellenos de butifarra o los que iban acompañados de huevos, algas, pulpo o jamón son dos platos que particularmente no me gustaron. El primer plato me provocó ardor, y el segundo me parecieron unas albóndigas que no tenían ni sal, ni sabor.


Por otro lado, los primeros fueron la elección idónea ya que tanto en el cerdo con reducción de Pedro Ximénez, como en los solomillos de pollo con salsa camembert, el sabor de la carne y su cocción eran magníficas y las salsas no hacían más que resaltar el sabor de estas


Y por supuesto no me podía olvidar de los postres, los cuales palidecieron en comparación de la tarta de chocolate con una base de nueces, que sin duda se convirtió en una de mis favoritas.


A pesar de que el restaurante estaba lleno el servicio fue excelente, los camareros estaban pendientes a todas las mesas y el trato con los clientes era muy cordial, a nosotros nos hicieron sentir como si estuviéramos en casa


Con razón el Saona se ha convertido en uno de los restaurantes más recurrente a la hora de comer o de cenar.

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