!Buenos días, Amores!
El viernes pasado disfruté de una cena francesa, en el laberíntico barrio del Carmen en Valencia, al cual casi no llegué al perderme entre estas históricas calles.
Y es que gire en la calle que no era y terminé yendo en la dirección contraria (algo bastante típico en mi), pero por suerte encontré a una pareja muy amable que conocía el restaurante y que me acompañó hasta la misma puerta.
En la entrada del restaurante me atendió el metre, que muy educadamente me guió ,de la primera sala del restaurante a la segunda de esta, que se accedía por una puerta trasera.
Paredes repletas de fotografías de famosos, y una barra central acompañada de conversaciones y risas de los comensales daba lugar al ambiente de la sala, que era atendida por camareros muy eficientes y rápidos en el cambio de platos,vasos, cubiertos.
Y con un trato favorable hacia los clientes, por parte del dueño del restaurante, el cual visitó cada mesa para asegurar la comodidad de las personas, y para saber si los platos eran de su gusto.
La mujer que nos atendió, no sólo nos explicó que llevaba cada plato, sino también nos recomendó algunos de estos además de postres y vinos (a pesar de que tome principalmente Coca-Cola ).
Los platos
Para los entrantes nos decantamos por un revuelto de trufa con huevos ecológicos, quiche lorraine y ensalada con queso de cabra en Hojaldre.
Y a pesar de a mis amigos les encantó el revuelto, yo prefiero la quiche, el relleno estaba delicioso y la masa crujiente e iba a acompañada con una ensalada mediterránea.

Lo que menos triunfo de los tres platos, fue la ensalada con queso de cabra con hojaldre pues la combinación del hojaldre con los otros ingredientes de la ensalada no nos termino de gustar,aunque presentación era preciosa.

Para los platos principales tomamos magret de pato con salsa de naranja y tartaro de buey estilo « Bourse » ambos perfecto de presentación y elaboración sin embargo el sabor de la carne del tartar me resultó muy fuerte, ya sé que este tipo de carnes son más sentidas, pero no me esperaba que tanto.

por otro lado la carne del pato estaba muy tierna y su sabor era más delicado y con un gran corte ,por lo que disfruté un poco más de este plato; se podría decir que la única pega que encontré en ambos platos sería el acompañamiento de estos pues eran patatas fritas.

Para el postre me decanté por uno de mousse de chocolate negro que me recordaba al sabor de las trufas (los bombones) con una textura muy consistente,y un aroma delicioso de chocolate negro, presentado en una copa de champagne,el postre perfecto para cerrar una cena deliciosa, en el café de la Bourse (Carrer dels Llibrers, nº3, 46002 València, Valencia).
Al cual espero que vayáis, disfrutéis y me lo comentes, un beso Sira.