Laocoonte
En esas horas de la noche, cuando los astros se esconden y el sol sale, los troyanos descubrieron ante las puertas de la ciudad cientos de banderas blancas, que rodeaban a un caballos de madera, ofrecido por los griegos como símbolo de paz.
Un regalo que ninguno dudo en aceptar, excepto el sacerdote de Apolo, Laocoonte, que supo nada más ver la figura que algo escondía, por eso intento explicar, razonar y convencer a los soldados de que no era buena idea aceptar ese regalo.
Sin embargo nadie le hizo caso y en un arrebato de ira y gritando la famosa frase » Timeo Danaos et dona ferentes » , decidido que él quemaría el caballo, en el mismo instante en que lanzó el primer fuego, dos serpientes fueron embaucados por Atenea para atacar a los hijos de Laocoonte que jugaban junto al mar.
Cuando el sacerdote, escuchó los agónicos gritos de sus hijos: Antifate y Timbreo se lanzó a su rescate dejando atrás el regalo de los griegos.
A pesar de la buena voluntad del sacerdote, por salvar a sus hijos ,ninguno de los tres sobrevivió al ataque de la serpientes, y todos sabemos cómo acabaron los troyanos con el regalo de los griegos.
…

Sin autor, ni año de creación el museo Pío- Clemente conserva una escultura de 2,42 metros de altura que representa la lucha de Laooconte y de sus hijos contra las serpientes.
Considerada el prototipo de la agonía humana, la escultura transmite este sentimiento en cada parte del cuerpo y en las antinaturales expresiones de los rostro de Laooconte, Antifate y Timbreo.
Su composición piramidal hace que el impacto al ver las culturas sea mayor al ver la figura principal (el sacerdote), mucho más grande que la de sus hijos, aunque eso es también debido a que el período helenístico que fue cuando fueron tallados los artistas no esculpián a adolescentes ni a jóvenes por lo que sus rasgos faciales y características son de dos personas adultas pero en el tamaño de un adolescente.
La obra fue descubierta en 1506,cerca de la basílica papal de Santa María la mayor;y evaluada por Miguel Ángel y Giuliano da Sangallo, quienes lo identificaron como la escultura que describió plinio el viejo en sus manuscritos, tras visitar el palacio del emperador Tito.
Aunque la obra original se encuentra en el museo Pío Clemente, en el Vaticano, existe una copia de la obra en la ciudad de manheim la cual incorpora las partes que faltan en la escultura original.