
Y ahí está Han, en mitad de unas sala del museo,con su eterno compañero, un reloj de bolsillo, que la regalaron por su cumpleaños, mientras miraba fascinado el baile de mouline Rouge
Lo que no muchos sabían, era que a Han poco le interesaba el arte y los pocos que lo conocían suponían que lo que hacia era buscarse a si mismo el en fondo del cuadro, una figura casi borrosa que se fundía con el fondo de la obra.
Sin embargo estaban equivocados , lo que realmente buscaba Han,era a la única persona de la que se arrepintió de dejar atrás; Monique, una Vibrante bailarina, de cabellos rojizos, con su sempiterna sonrisa, y un talento natural a los pequeños hurtos, un reloj por aquí, un collar por allá…
Nadie la igualó, ni superó su forma de ser, de reírse o de moverse en una pista de baile, para él, Monique se convirtió en la llama de una vela, en un anoche oscura un lugar al que volver en tiempos difíciles, un refugio para su alma y un hogar para su corazon.
Y sin embargo tomo la decisión, la dejo marchar y para eso ya no había vuelta atrás ,pues lo único que queda de ella y de su historia es la imagen en ese retrato, que solo el sabía lo que significa y el secreto que escondía aquel famoso cuadro.
Y mientras su mente se ocupaba de esos nostálgicos recuerdo , escucho el apresurado taconeo de su ayudante, una joven morena con el mismo carácter que su tatarabuelo, y un estricto método de organización, que me impedía llegar más de dos minutos tarde a cualquier sitio.
-Sr. Han , el museo va a cerrá y nos tenemos que marchar,le aviso la joven leah, mientas Han le echaba ún último vistazo al cuadro,antes de salir por la puerta
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El autor Toulouse-Lautrec muestra ,el conocido cabaret parisino (fundado por Josep Oller y Charles Zidler), donde el famoso bailarín Valentin-le-Désossé está impartiendo clases a el nuevo grupo de baile que se incorporaba a este cabaret.
Mientras son observados por un grupo de amigos y conocidos del autor, sobretodo pintores y fotógrafos de la época, además de por una no muy discreta cortesana y por una curiosa pareja, pues el caballero mantiene su rostro oculto detrás de una máscara en forma de calavera y ella destaca por su rojo cabello.
Toda la escena y casi todos los personajes reflejados en el óleo han sido identificados y estudiados por diversos expertos con los años, e incluso encontraron una inscripción en el dorso de la obra que decía «Dressage des nouvelles par Valentin le Désossé» (Instrucción de los nuevos por Valentín el Deshuesado) y que marca la intención del autor al pintar está escena.