¡Amores!, al té de esta tarde, lo acompaña la historia del pequeño Pablo.
Un niño de unos 7 años, de negros cabellos, que a mitad de su merienda, decidió quitarse sus botas de agua, para enseñarse las a su vecino de mesa, ya que eran las botas del increíble Spiderman.
Su vecino,un adolescente de 17 o 18 años, que acababa de dejarlo con la novia, compuso su mejor sonrisa y le pregunto a Pablo ¿Quién era Spiderman?
Pablo paso a contarle no solo quién era Spiderman y por que era tan genial ese superhéroe, si no tambien muchas de sus aventuras y cuanto más se esforzaba el pequeño en narrar la historia del superhéroe, más sinceramente sonreía el adolescente.
Después de un par de horas,al salir de la cafetería la madre de Pablo le preguntó por qué lo había hecho y el niño le sonrió y le dijo por que hasta las malas tardes se pueden arreglar y ese niño estaba teniendo una muy mala.
Los niños pueden llegar a ser increíblemente intuitivos pensó la madre de Pablo cuando reemprendieron la marcha hacia casa.