(PARTE 2)
ANDROMEDA

Poseidón había enviado a Etiopia, a Ceto un monstruo marino, para destruir este reino, como castigo por la arrogancia de sus gobernantes al comparar la belleza de su hija, Andrómeda con la de los mismísimos dioses.
Sin embargo, la población no estaba dispuesta a morir por culpa de sus reyes y exigieron que se hiciera un sacrificio para calmar la ira de los dioses y así evitar la destrucción, como consecuencia Andrómeda fue desnudada y atada a un peñasco para ser devorada por Ceto.
Ella estaba a punto de ser comida, cuando un valiente guerrero se interpuso en el camino enfrentándose y matando al monstruo y salvando a la bella dama, de la cual había caído enamorado. Poco tiempo después, el amor de Perseo fue correspondido por Andrómeda y justo antes de su partida ambos se casaron.
VUELTA AL HOGAR

Después de muchos años, de viajes y aventuras, Perseo consiguió llegar a su hogar la isla de Serifo, pero no fuero las risas de alegría y gritos bienvenida los que le recibieron, sino un ejército clamando la sangre de su familia.
Tras un pasar unos días escondido en las calles de su ciudad natal, nuestro protagonista, descubrió que su celoso y avaricioso tío, quería poseer todo lo quqe su hermano había ganado con gran esfuerzo y trabajo.
Y que, para conseguirlo, había alejado a Perseo de su hogar, y había estado sitiando el palacio de serifios, mientras buscaba el apoyo nobles tan ricos, avariciosos y corruptos como él. Su plan no tardaría en tener éxito si nadie intervenía, pues al rey no le quedaban muchas fuerzas para resistir.
Sin embargo, todo se fue al traste cuando, una figura alada apareció en el horizonte portando en la mano la cabeza de medusa. Poco tardo su tío en comprender, que su final estaba cerca, pues el hombre que llego ante el petrificando a casi todo su ejército, no fue nadie más que Perseo, el hijo de un dios y no el niño que habia enviado a una muerte segura .